Civilization IV: Colonization es tachado de “moralmente perturbador”

Ben Fritz, aficionado a los videojuegos y autor del blog Cutscene, ha elaborado una pieza en la que argumenta que la idea de Civilization IV: Colonization (la colonización del continente americano) es “moralmente perturbadora”. No voy a traducir su artículo original, sino una reseña del mismo que apareció en The Escapist y que lo resume bastante bien.

Civilization IV: Colonization es tachado de “moralmente perturbador”

Andy Chalk

El recientemente anunciado Sid Meier’s Civilization IV: Colonization ha despertado sospechas en el blog de Variety Cut Scene, donde el escritor Ben Fritz tacha al juego de inquietante y “moralmente perturbador”.

“Maldita sea, ¿soy el único que piensa que hacer un juego que celebra la COLONIZACIÓN es moralmente perturbador?” dijo Fritz en el artículo. Tratando la información que se le dio sobre el original Sid Meier’s Colonization, publicado en 1994, Fritz declaró que al principio se lo tomó a broma. “Aunque desde luego, era real”, añadió. “Sin embargo, lo traté como el vestigio de un tiempo en el que ni desarrolladores ni jugadores tomaban los videojuegos seriamente como un medio de comunicación con implicaciones morales”.

“Pero la idea de que 2K, Firaxis y el propio Sid Meier produzcan y publiquen un juego en el año 2008 que no sólo trata sobre la colonización, sino que la celebra al hacer que el jugador asuma el papel de los pueblos que la realizaron, es sinceramente inquietante”, continuó.

Fritz comparó esta situación con la controversia que surgió en torno al trailer promocional de Resident Evil 5, que mostraba a zombies africanos siendo abatidos por el protagonista blanco del juego. Citando al periodista de Newsweek N’Gai Croal, quien dijo que la imaginería del trailer “era un desastre”, Fritz señaló que un juego sobre colonización era 100 veces peor. “A lo largo de la historia, la colonización ha implicado de forma regular el robo, asesinato, abuso, engaño, así como la explotación y aniquilación de los nativos”, declaró. “Cualquiera con un poco de conciencia moral que estudie la historia se sentirá horrorizado. Tanto si es el dominio británico en India como la esclavitud en África, los hijos de aborígenes australianos secuestrados y llevados a escuelas cristianas o el desplazamiento de los nativos americanos en Estados Unidos, no hubo experiencias de colonización positivas”.

También criticó el racismo inherente del juego, que señala como uno de los principios subyacentes tras cada esfuerzo colonizador en la historia de la humanidad: “la comparación más obvia que me viene a la mente sería si alguien publicara un juego llamado Civilization IV: Confederación, en el que los jugadores tienen que ‘liderar a un pueblo orgulloso para defender sus valores y tradiciones contra sus opresores vecinos del norte'”, dijo. Tal juego, afirmó, no requeriría a los jugadores poseer esclavos o abusar de ellos, pero defender la Confederación supone de hecho una defensa de la esclavitud.

Fritz dijo que no está pidiendo la prohibición del juego, señalando que 2K está en su derecho a ponerlo a la venta. “Aunque personalmente creo que no deberían publicarlo, si es tal y como parece por su temprana campaña publicitaria” continuó. “Y espero que mucha gente esté de acuerdo conmigo y lo declare públicamente”.

2K anunció Sid Meier’s Civilization IV: Colonization, una expansión independiente del exitoso título de estrategia Sid Meier’s Civilization IV, a principios de Junio.

Dan: aquí termina el artículo.

Tengo que decir que aunque ya hemos entrado en julio, el juego todavía no ha salido al mercado y por tanto, al igual que hizo Fritz, tendré que basar mis argumentos en la antigua versión de 1994.

El primer problema que veo en el discurso de este autor es que el hecho de que un juego trate la colonización, no implica necesariamente que justifique o glorifique esta etapa histórica. De hecho, como podéis ver en la ilustración que he situado bajo este párrafo, si el juego glorifica algo, es el nacionalismo. Al fin y al cabo, el objetivo final del juego es independizarse de la metrópoli y crear una nueva nación.

Por otra parte, el juego no ensalza la conquista como la única o mejor alternativa: “destruir asentamientos indígenas genera un beneficio rápido y pone más tierra a disposición del jugador, pero impide las sustanciales ganancias a largo plazo que pueden hacerse negociando y comerciando amistosamente. La destrucción de asentamientos nativos también se cuenta en contra del resultado final del jugador”. A pesar de todo, creo que debería ser posible jugar con los pueblos indígenas y no sólo con las potencias europeas en la nueva versión, algo que no sabemos si ocurrirá.

Un aspecto que fue duramente criticado en el original de 1994 fue el hecho de que no retratara la esclavitud africana, factor esencial en la colonización de América. El problema aquí es que uno puede ser criticado por ignorar la esclavitud y también por retratarla, ya que cualquier cosa que aparece en un videojuego es acusada de trivialización (lo sea o no). En la nueva versión quizá podría incluirse desde una perspectiva similar a la que se adopta con respecto a los nativos americanos. El jugador podría ganar un beneficio rápido utilizando esclavos en las plantaciones pero a la larga esto produciría tensiones sociales (revueltas, etc.) y supondría un freno para la industrialización, favoreciendo la conquista por parte de otros poderes, como ocurrió en el conflicto entre el Norte de Estados Unidos (más industrializado y con una tasa muy reducida de esclavos) y la Confederación (con una economía más agrícola y basada en mano de obra esclava).

Imagino que en este punto alguien pensará que tanto la esclavitud como la aniquilación de los indígenas no deberían evitarse por tratarse de “políticas ineficaces a largo plazo”, sino porque son moralmente deplorables. Sin embargo, creo eso ya se da por hecho. Quien se siente ante Colonization pensando otra cosa tiene un problema que ningún videojuego le va a resolver. En mi opinión, este título nos sirve para entender, aunque de forma simplificada, el proceso colonizador. Ante la presión de otras potencias europeas, el jugador puede verse tentado a robar la tierra a los indígenas para reforzar su posición y contraatacar, como estarán haciendo otros países sin más contemplaciones. La cuestión es ¿actuaríamos como lo habrían hecho nuestros antepasados, o resistiríamos la tentación aunque ello nos costara perder asentamientos, o incluso el “juego”? Nuestras acciones nos revelarán más sobre nosotros mismos que sobre este videojuego.

Dudo mucho que Civilization IV: Colonization vaya a crear algún tipo de polémica en los medios de comunicación, y de hecho probablemente se verá como un juego educativo, pero me gustaría saber que opinan ustedes de todo esto.

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9 comentarios

  1. Imagino que en este punto alguien pensará que tanto la esclavitud como la aniquilación de los indígenas no deberían evitarse por tratarse de “políticas ineficaces a largo plazo”, sino porque son moralmente deplorables. Sin embargo, creo eso ya se da por hecho. Quien se siente ante Colonization pensando otra cosa tiene un problema que ningún videojuego le va a resolver.

    /fin de la discusión

    Tierra llamando a informadores tremendistas: la videoconsola no es mamá, ni la niñera, ni la escuela. ¿Por qué semejante obviedad es tan difícil de entender? ¿Por qué algunos se empeñan en que los videojuegos han de “transmitir valores” (recuerda aquel famoso artículo de Yahoo Games al que critiqué hará un año o así)?

    Y, suponiendo que yo me equivocara y que realmente tuviera que educarnos la Xbox (reducción al absurdo), a mí ya me parece lo suficientemente higiénico, desde el punto de vista moral, que el juego te penalice por cometer determinadas tropelías que las potencias colonizadoras de América REALMENTE cometieron (España entre ellas, sin duda), aunque se haga desde un punto de vista puramente utilitarista. Que los ingleses exterminaran a los indígenas del norte de América o que España no aboliera la esclavitud hasta 1868, con el derrocamiento de Isabel II, a estas alturas de la feria, ni es bueno, ni es malo; es historia. Y la historia está ahí como aviso a navegantes, para que no seamos tan cenutrios como nuestros ancestros. Y que un videojuego nos ponga en ese contexto (la esclavitud y la posibilidad de cometer un genocidio de indígenas no son nada halagüeñas, pero estaban ahí entonces, y en un videojuego de esta temática es imprescindible que estén, mal que les pese a las plañideras y a los censores) y nos dé la oportunidad e incluso nos anime a hacer lo que los protagonistas de la historia no pudieron o no quisieron hacer me parece, lejos de criticable, digno de elogio.

  2. […] y obviedades Saltar a Comentarios En Videojuegos y Sociedad, Daniel Jiménez escribe lo siguiente sobre Civilization IV: Imagino que en este punto alguien […]

  3. Un problema que he visto con frecuencia en temas controvertidos como éste, es que “intentar comprender” se suele asociar automáticamente con “justificar”.

    Recuerdo que la película “te doy mis ojos”, aunque ahora unánimemente aclamada, se topó al principio con duras críticas porque intentaba comprender la mentalidad del maltratador. La película, sin embargo, no justificaba en absoluto el maltrato (muy al contrario) y lo retrataba con gran crudeza.
    La gente a veces olvida que intentar comprender el problema es fundamental para solucionarlo, y no implica necesariamente que se esté justificando. He visto este mismo escenario con el terrorismo y muchos otros asuntos.

    Con este videojuego ocurre algo parecido: a pesar de las limitaciones propias de cualquier intento de reproducir una etapa tan compleja, creo que nos puede ayudar a comprender el proceso colonizador, sin que tenga por ello que justificarlo.

  4. Como de costumbre, estoy de acuerdo con todo lo anteriormente dicho o comentado sobre el juego: tratar de que todo tenga que transmitir valores justos, haría que no se produjeran ni videojuegos,ni películas, ni comics, ni libros, así como un sin fín de obras más.

    Los hechos históricos no los va a cambiar nadie a no ser que se inventen los libros de textos para las nuevas generaciones. Pero, ¿acaso con eso se conseguiría transmitir valores? Donde se supone que se aprende es de los errores,no ignorando las cosas. Y el videojuego “Civilization IV: Colonization” habría que valorarlo por lo que es: un juego de estrategia o de colonizar,como invita, sin más preocupaciones ni estudios morales. La finalidad principal es pasar un rato entretenido, quien quiera sacarle un transfondo mayor y de reflexión, es decisión personal del jugador.

    Recuerdo un juego muuuuy antiguo, cuando los ordenadores 286 eran el no va más, sobre Roma. Se trataba de conquistar empezando desde Italia, hasta abarcar todo lo que se convirtió en Imperio Romano. Yo, muy jovencita de mi,y con el juego en ingles,no entendía ni pajolera de lo que me decían durante el juego, pero me entretenía avanzando, conquistando tierras y consiguiendo mucho dinero para luego jugar en el circo romanos (especialmente bestias contra humanos, me encantaba).
    Cuando en un arrebato de nostalgia años más adelante, mi nivel de ingles me permitió entender la forma de juego que seguí: nunca dialogué con los poblados enemigos porque no entendía las opciones, directamente le daba a la primera, que si hubiera sabido ingles, directamente decía “A la guerra!”

    Esta segunda vez, conseguí que parte de estos pueblos se unieran a mi a través de la diplomacia y con dinero.

    El dinero que conseguía tan rapidamente, descubrí que lo conseguí a base de subir impuestos altísimos y con lo que los pueblos conquistados se levantaban contra mi.

    Ahora que entendía el por qué un pueblo conquistado se ponía en mi contra, reduje impuestos y dí dinero a los sitios que más lo necesitaban para sus festividades, consiguiendo que muy pocos se alzaran contra mi y estuvieran contentos con Roma.

    En las batallas del circo, daban opción a matar o dejar vivo al oponente. En mis tiempos anteriores siempre lo remataba. Pero ví que subían mis puntos de respeto cuando el César los dejaba vivir.

    Otros factores tecnicos sobre cual era mejor estrategia en las guerras de ataque o de defensa tambien mejoraron, pero no tenía mayor valor moral.

    Era un juego de conquista,eso no lo quita nadie, pero tampoco impone el valor moral,ni debe por qué hacerlo. Lo que quiero decir es que, con 10 años o así que tuve que jugarlo la primera vez y en ingles, a mi me daba igual ni tuvo mayor repercusión, no fuí más mala y cruel con la gente que me rodeaba por haber jugado sin preocuparme del juego y sus valores. Me divertí con el juego.
    Cuando repetí con 12 o 13, no fuí luego más bondadosa o generosa con los que me rodean por haber seguido el juego con una forma más sutil de conquista. Lo importante de nuevo, es que me divertí con el juego.

    Deberían darle menos al comedero de coco con estos juegos, no tienen mayor repercusión social y moral, que la diversión.

  5. Yo también estoy un poco harto de que se pida a los videojuegos que tengan que darnos lecciones morales. No quiero descartar este elemento del sector, ya que también se utiliza en otros medios y creo que tiene su espacio, pero no se puede exigir de los títulos, como se hace con frecuencia.

    Tu anécdota con el juego de Roma me recuerda a lo que me ocurrió a mí con Rome: Total War. Aunque en general me comportaba como un magnánimo gobernante, con los enemigos hacía gala de una crueldad increíble.

    Al conquistar una ciudad te aparecen varias opciones, y yo normalmente escogía “pasar a la población a cuchillo y saquear la ciudad”. Aunque en mi caso tiene más delito porque yo lo hacía sabiendo lo que era. Se trataba de una estrategia que te daba un buen dinero a corto plazo, pero te frenaba a la larga porque al reducir el número de habitantes también se reducía la productividad, había más edificios que reparar, y no era una buena idea para las finanzas del imperio. Sin embargo, al reducir la población era más fácil controlar que no hubiera revueltas, y en caso de haberlas también resultaba más fácil sofocarlas.

    Si, era un malo malísimo, pero todo el que me conoce sabe que en realidad jamás aprobaría una cosa así ni por lo más remoto. Los juegos tienen reglas y uno las manipula lo mejor que puede para conseguir vencer al final.

    El problema es que mucha gente se piensa que este tipo de cosas se filtran inconscientemente en nuestro cerebro y que a la larga acabamos normalizando este tipo de comportamientos e incluso los aprobamos. Lo cierto, sin embargo, es que el efécto es ridículo o nulo comparado con la influencia que tiene nuestro entorno familiar, amistades, mentores y la sociedad en general, que es la que realmente nos forma, ofrece pautas de comportamiento a seguir y donde (¡sorpresa!) pasamos la mayoría del tiempo.

  6. El error de pensar que somos receptores pasivos de un mensaje claro y sin ambiguedad de parte de un videojuego otra vez. Fritz se equivoca al creer que el juego que retrata la colonizacion debe glorificarla necesariamente, por otro lado esta la cuestion de como hacer que el juego condene la colonizacion, entramos aqui en el terreno de lo que yo llamo critica paradojica, y que Dan ilustro muy bien en esto de que se criticaria al juego por omitir hechos como la esclavitud porque ignora la realidad pero tambien por mostrarla dado que al hacerlo la trivializaria y hasta la glorifica ¿que se deberia hacer? segun la critica paradojica se debe mostrar la esclavitud pero al mismo tiempo no mostrarla, es claro que la exigencias de la critica paradojica no se pueden satisfacer. De aqui que el problema no esta en el juego sino en la propia critica paradojica.
    Muchas personas como Fritz creen que estan haciendo una denuncia justa pero no hacen mas que caer en la critica paradojica y en el callejon sin salida que esta implica.

  7. Augusto: “El error de pensar que somos receptores pasivos de un mensaje claro y sin ambiguedad de parte de un videojuego otra vez”.

    Exacto, y añado (aunque creo que está implícito en tu observación) que además la interpretación del contenido puede variar bastante dependiendo del contexto en el que se consuma.

    Imagino que la única solución viable para una crítica paradójica como la de esclavitud sería retratarla pero dejando muy claro la inmoralidad de dicha institución. Sin embargo, ¿es necesario que un videojuego nos recuerde que la esclavitud es una atrocidad? ¿Hay alguien en sus cabales que no lo sepa? Como dijo Sparky, esto se basa en la creencia de que la consola ha de ser nuestra madre, niñera o profesora.

  8. Concuerdo con las críticas en torno a la valoración hecha por el autor del artículo reseñado y agrego que, en un videojuego de estrategia, lo primordial es esto mismo (la estrategia). En otras palabras, importa más cómo manejas un conjunto de factores dados para obtener el éxito. Y es un hecho, también, que en los videojuegos de estrategia de hace varios años que se están incluyendo aspectos morales entre esos factores: Felwyn menciona algunos y no hay que hacer mucha memoria para recordar otros; en Civilization II, el Senado podía obligarnos a firmar una tregua y un ataque contra otra nación sin previo aviso atraía consecuencias diplomáticas negativas (algo que también es visible en Seven Kingdoms).
    En cuanto al tema de la colonización: a nosotros no nos queda más que asumir los hechos como ya se dieron y hacernos cargo de nuestra herencia con las valoraciones que hacemos ahora. Es cierto que los conquistadores cometieron abusos (los cuales fueron denunciados por sus connacionales antes de que por cualquier otro), pero también es verdad que trajeron consigo cosas muy valiosas sin las cuales no se habrían configurado nuestras idiosincracias hispanoamericanas. Y, como en todo encuentro cultural, hubo una cultura que pesó más y opacó a las otras: y esto no fue por las armas, puesto que ningún decreto o amenaza puede controlar tan pormenorizadamente el comportamiento de las personas; la primacía cultural europea primó porque era y es superior a la que tenían los aborígenes de ese entonces. ¿Cómo podríamos condenar absolutamente la conquista (y especialmente los que somos americanos) si en ausencia de ella no hubiésemos accedido a un conjunto cultural superior? Todos sabemos que hubo excesos, pero ya están reconocidos y superados: lo único que nos queda acá ahora es el conjunto cultural, el cual incluye una hermosa lengua con una envidiable tradición literaria (que hemos enriquecido, por cierto) y un orden político justo y un funcionamiento económico apropiado y manifestaciones artísticas admirables, etcétera. Me parece a mí que los mediocres siempre tenderán a mirar lo malo (allí donde no está), porque es afín con su naturaleza; pero yo prefiero mirar (y admirar) las grandes cosas que hemos heredado gracias a la colonización: ¿por qué hemos de detenernos, pues, en aquéllo que ya no tiene ningún efecto en la vida real?
    Saludos.

  9. El problema no esta en un supuesto pesimismo con el que personas como Fritz concibirian el proceso de colonizacion, sino mas de una forma de hacer una critica que es paradojica y que por ende lleva indefectiblemente a la censura ¿tiene alguna solucion la critica paradojica? yo creo que no, por mas de que los desarrolladores del videojuego hagan el esfuerzo de mostrar a la esclavitud como algo condenable, siempre se podra criticar al videojuego por trivializar la esclavitud, para la critica paradojica nunca es suficiente y eso la convierte en un callejon sin salida.

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