Tema abierto: tres noticias

Voy a dejarles con tres noticias para que ustedes las comenten libremente. Como advertí en la entrada anterior, no tengo tiempo para realizar un análisis detallado, pero haré alguna observación y quizá me sume a los comentarios como uno más. Junto al enlace de cada noticia, les dejaré con un extracto representativo de la misma, aunque recomiendo leer la fuente original.

En orden cronológico, la primera la envió Sparky. Su título: “los videojuegos podrían no ser tan malos, según los psicólogos“.

“La visión general es que hay varias dimensiones en las que los juegos tienen efectos”, incluyendo su contenido, cómo se juega, y cuánto, afirmó el psicólogo Douglas Gentile de la Universidad Estatal de Iowa. “Esto significa que los juegos no son ‘buenos’ o ‘malos’, sino poderosas herramientas educativas que tienen diversos efectos que podríamos no esperar de ellos”.

El título parece afirmar que aunque los videojuegos no son tan malos, en el fondo siguen siendo malos. Suena algo así como “incluso la comida basura, por mala que sea para la salud, podría aportar algunos nutrientes necesarios”.

La segunda noticia, titulada “¿aliados o enemigos?” fue enviada por Augusto.

El investigador en nuevas tecnologías y profesor del MIT (Massachusetts Institute of Technology) Henry Jenkins destaca que, según las estadísticas criminales en los Estados Unidos, los jóvenes asesinos no juegan más horas a los videogames que el promedio de su edad. “Más que los videojuegos, el principal factor de riesgo es el contexto familiar y social violento”, argumenta Jenkins. Parvas de investigaciones muestran una correlación directa entre los contenidos violentos de la televisión y los videojuegos con la conducta agresiva de niños y jóvenes. “Pero esto bien podría implicar que las personas agresivas consumen entretenimiento agresivo”, provoca el investigador. En cualquier caso, el psiquiatra Sahovaler y el neuropediatra Waisburg aconsejan a los padres estar atentos a la calidad y cantidad de videojuegos que consumen sus hijos, dialogar con ellos y poner límites.

El artículo comete algunos errores graves, como señalaron Augusto y Sparky en comentarios anteriores, pero hay que reconocer que al menos hace un esfuerzo por integrar distintos ángulos y mostrarse equilibrado.

Con la tercera noticia topé por casualidad hace poco. Por lo visto, la campaña de pánico moral promovida por el gobierno tailandés tras el asesinato supuestamente inspirado en Grand Theft Auto, no era más que un reclamo para desviar la atención de otros problemas graves que ocurren en el país y que están amenazando la posición de la clase dirigente.

El primer ministro de Tailandia, Samak Sundaravej, ha declarado el estado de excepción en el país después de que los enfrentamientos entre políticos contrarios hayan dejado al menos un muerto y 34 heridos. Por otra parte, el líder de los manifestantes que ocupan la sede del Gobierno desde la pasada semana, ha asegurado que desafía este estado de excepción y que sus partidarios no se moverán del recinto.

He buscado en otros medios para encontrar más detalles sobre lo que ocurre en Tailandia pero, curiosamente, la noticia parece estar recibiendo menos eco por parte de la prensa en español que el asesinato del taxista. Prioridades del infotainment, supongo.

Los tres temas quedan abiertos. Espero sus comentarios.

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27 comentarios

  1. “Los videojuegos podrín no ser tan malos… según los psicólogos”, “¿Aliados o enemigos?”.

    Si bien es de agradecer que no caigan en la descalificación gratuita y falaz contra los videojuegos, a mi modo de ver cometen el mismo error que el mítico estudio de 400 páginas sobre el machismo en los videojuegos, y eso ya se deja ver desde los mismo titulares: Considerar que el únio Videjuego bueno es el educativo o el que potencia ciertas habilidades instrumentales, porque por alguna extraña razón “jugar por el simple placer de jugar” es visto con malos ojos.

    En cuanto a la adictividad intrínseca que se menciona en el segundo artículo: los Videojuegos no son sustancias psicoactivas como las drogas. Un videojuego puede llegar a “enganchar ” a una persona y a otra le parecerá un completo aburrimiento, estas diferencias pueden ser debidasdesde factores de personalidad, pasando factores sociaes y conextuaes muy dversos. Una droga propiamente dicha tiene el mismo potencial adictivo para cualquiera.
    los videojuegos no son drogas!”

    Sobre la imaginación o cratividad : como muy bien dice Augusto en otro post, ahís se denotan ciertas ideas preconcebidas sobre lo que debe ser un juego (ayer pude hacerme con un ejemplar de Mondo Pixel Vol.1, en el que hay un interesante artículo sobre juegos y vdeojuegos), Que un videojuego sea complejo no implica que requiera necesariamente una trama elaborada para funcionar, ni que ese guión vaya en contra del pirncipio básico de un juego el cual, según el Psiquiatra es “pura imaginación”. Sin ir más lejos, el típico juego de “indios y vaqueros” o “policias y ladrones” llevan implícitas una serie de normas sobre lo que puede o no hacerse según el papel interpretado”, y que actuan en conjunción con un guión más o menos implícito que “guía” (valga la redundancia) la acción del juego desde un principio , los ladrones cometiendo fechorías, hasta su final arresto por parte de los policías.

    En cuanto a la noticia del estado de excepción en Taildandia… ¿Cuando se ha producido? porque es la primera constancia que tengo de ello. Aquí los periodistas están demasiado ocupados con catastrofismos varios sobre la crisis ecnómica y las incidencias con aviones (después del accidene de barajas todo son noticias sobre los peligros de viajar en avión, hasta que se cansen y busquen otra moda informativa)

  2. Lo de la noticia en Tailandia tiene miga. La que he puesto aquí está fechada el 2 de septiembre. Y la que voy a poner a continuación ocurrió al día siguiente (3 de septiembre):

    http://www.gamepolitics.com/2008/09/03/thai-government-turns-against-video-games

    Por lo visto, incluso con la sede del gobierno ocupada por manifestantes, la prioridad es seguir prohibiendo videojuegos. Aunque lo mejor está por llegar. La siguiente noticia es del 4 de septiembre:

    http://www.gamepolitics.com/2008/09/04/following-video-game-crackdown-thai-govt-goes-after-websites

    Prohibidas 344 páginas webs, y no parece que tenga nada que ver con el asunto de los videojuegos. Algo huele raro aquí.

  3. Los videojuegos no son drogas, vale. Estamos de acuerdo.

    Sólo un apunte: las drogas, tal y como las entendemos, tampoco afectan por igual a todo el mundo. De hecho, no todo aquel que las prueba alguna vez se engancha, se vuelve adicto, ni tampoco todas tienen el mismo efecto en toda la gente. También dependen del factor personalidad, factor social, incluso de la tolerancia del organismo. También estamos acostumbrados a asociar drogas con el yonkie desecho de la vida o el fumetas o el borracho de turno y eso es sólo una parte, en realidad, la más… vistosa, por decirlo de alguna manera.

    Insisto. Vale, los videojuegos no son drogas. Pero no olvidemos tampoco que sus creadores necesitan de alguna manera hacerlos adictivos, porque lo que venden, al fin y al cabo, es producto para llenar sus bolsillos. Incluso contratan a psicólogos como una estrategia más de márketing. La adicción no llega en este caso a convertir a alguien en un yonkie que llega al punto de robar para conseguir su dosis de videojuego. En eso estamos más que de acuerdo. Pero la dopamina mola, y queremos más.

    Siendo estrictos, ciertamente una droga tiene el mismo potencial adictivo para cualquiera, pero (al menos desde mi punto de vista) entiendo por qué algunos aplican el símil.

  4. La noticia de los conflictos sociales en Tailandia tuvo una primera repercusión en los medios españoles bastante curiosa. Yo la conocí el pasado miércoles o jueves (no recuerdo la fecha exacta) a través de Radio 5, de RNE, y el motivo era, básicamente, que dos grupos de turistas españoles se habían quedado atrapados en sendos aeropuertos del país porque las manifestaciones contra el gobierno los habían paralizado por completo.

    http://www.rtve.es/noticias/20080830/veintena-turistas-espanoles-atrapados-tailandia-asegura-que-situacion-desesperada/147011.shtml

    O sea, que si no llega a ser por las calamidades que han pasado estos compatriotas, a lo mejor aquí estamos hoy discutiendo sobre la Pasarela Cibeles o el menisco de Cristiano Ronaldo, o algo así. Que cada uno saque las conclusiones que quiera.

    Por cierto, el mismísmo Jack Thomson en persona (o alguien que firma como él y usa su misma demagogia falaz) dejó una de sus perlas en el segundo de los artículos que enlazas:

    “Video game repression.” That is the funniest unintended joke I have ever heard.

    Tell the family of the killed taxi driver that you poor little children feel “repressed.” He’s dead. Now that’s “represssion.”

    This is in fact a public safety move by a government that is acting upon the mountain of law enforcement and scientific/medical data that Hal “My Barber Died” Halpin claims does not exist.

    What does not exist is any concern within the video game industry for public safety and innocent third parties.

    “Video game repression” my butt. You people have IQ repression, and it didn’t take a government to do it. You fried your brains on pixelated masturbatory activity. Jack Thompson

    O sea, este señor, sea quien sea, ve en golpes de mano represivos de una dictadura fascistoide como “un movimiento a favor de la seguridad pública”. Y quien no lo vea así, es un pajillero descerebrado. Creo que urge montar una ONG de psiquiatras.

    Respecto al artículo que envió Augusto, merecería un Tratamiento Cero. Puede ser que intente ser más conciliador que otros que estamos acostumbrados a leer, pero dice dos o tres barbaridades que predisponen a un lector no informado al rechazo contra los videojuegos.

    Y el artículo de Libertad Digital… ¿A alguien más le parece deliberadamente poco elaborado? Sin entrar aún en cuestiones de fondo, parece que cada párrafo quiere dar a conocer datos totalmente inconexos entre sí: tan pronto habla de los posibles “beneficios colaterales” de los perniciosos videojuegos como de la posible causalidad entre violencia en las aulas y juegos violentos, como vuelve al tema de los posibles “beneficios”… Además, los datos que aporta son vagos. ¿Dónde están esos supuestos estudios “con universitarios y estudiantes de bachillerato”? ¿Dónde se realizó? ¿Cuándo? ¿Con qué juegos “violentos” y qué juegos “sociales” jugaron? ¿Cuántos individuos tenía la muestra? ¿Cuáles eran sus grupos de edades o sexo? ¿Por qué siempre pretenden vendernos la moto sin siquiera darnos garantías de que la tienen, o de que a ésta no le falta una rueda o el piloto trasero?

  5. Bueno, me gustaría rectractarme parcialmente de algo que he dicho respecto al caso tailandés.

    O sea, este señor, sea quien sea, ve en golpes de mano represivos de una dictadura fascistoide como “un movimiento a favor de la seguridad pública”.

    Bien pensado, esa prohibición de determinados videojuegos debería verse más, tal y como Daniel parecía apuntar en su momento, como una cortina de humo desplegada por el gobierno tailandés para distraer a la opinión pública -o a cierto sector de la misma- de problemas mucho más serios, aunque su dimensión como medida represiva siga ahí y sea más que evidente para cualquiera que tenga ojos en la cara y no sea retrasado mental (o Jack Thomson, que para el caso es lo mismo). Estamos hablando de censura, a fin de cuentas.

    Dicho esto, no si si a alguen le resulta familiar, la jugada. Intentemos salir de Tailandia y estrapolarlo a casos más cercanos, a instituciones y autoridades europeas, estadounidenses o iberoamericanas. No sé si sabéis por dónde voy.

  6. @ Kundalah

    Perdona, no había visto tu comentario, por eso no dije nada.

    Otra vez el mito de la adicción a los videojuegos. Todavía estoy por ver que esté catalogada como tal esa dolencia en algún vademécum psiquiátrico o neurológico. En mi modesta opinión, esa adicción a los videojuegos es como la depresión post-vacacional o la depresión del bikini, es decir, que tienen más de mito mediático y leyenda urbana que de verdadero trastorno. Con esto no quiero decir que no haya gente que no se haya visto verdaderamente enganchada a los videojuegos hasta el punto de que su excesiva atención a su afición le haya provocado verdaderos problemas sociales, laborales, académicos o familiares, pero estoy seguro de que en todos esos casos ya existían carencias emocionales o trastornos de personalidad previos que nada tienen que ver con los videojuegos, y que a las víctimas de tales trastornos les dio por los juegos de ordenador como les podría haber dado por la filatelia o las maquetas de barcos. A fin de cuentas, estamos hablando de formas de distracción y evasión.

    Lo que dices de la dopamina no es la primera vez que lo leo. Me encantaría saber si hay alguna fuente fiable al respecto, es decir, si alguna publicación científica o algún estudio medianamente serio dice que nuestro cerebro segrega dopamina cuando jugamos con videojuegos. De todos modos, de ser así, creo conocer la sensación, y creo que lo que segrega mi cerebro, sea lo que sea, es lo mismo cuando juego a Persona 3 o a Disgaea que cuando leo un artículo de Arturo Pérez-Reverte. Y, que yo sepa, hasta ahora nadie se ha rasgado tantas ni tan sonoras vestiduras al advertir de los peligros de la adicción a la literatura. No desde que un tal Miguel de Cervantes nos contara la historia de un infanzón venido a menos llamado Alonso Quijano, o Quejana o Quesada o algo así. Bueno, no que yo sepa, al menos. Y encima, ni siquiera creo que fuera totalmente en serio.

  7. De acuerdo ,quizás no elaboré demasiado la idea, los videojuegos no son drogas pero pueden provocar cierta “adicción” o dependencia, de la misma forma que las máquina tragaperras pueden hacer lo mismo con ciertas personas. Aunque “adicción” y “dependencia” sean palabras problemáticas porque se refieren al uso de sustancias. Actualmente se baraja incluir en el DSM (el manual de referencia de diagnóstico en psiquiatría y psicología clínica) la categoría de “adicción psicológica”, donde podría entrar la adicción a los videojuegos, a internet, adicción al sexo, etc etc.
    Lo que pretendía expresar es que vale, los videojuegos pueden provocar cierto tipo de adicción (como muchas otras cosas en el mundo), pero no debería hacerse una analogía con las drogas, que tampoco afectan a todos por igual: alguien que pruebe un par de veces la coca igual se acostumbra a consumir todos los fines de semana y otra persona no pasará nunca de la segunda dosis. Lo que quería decir es que si se hiciera un supuesto experimento en el que a personas de distina índole se administrase una serie de dosis de algún tipo de droga (léase cocaína, heroína y similares) acabarían desarrollando dependencia en mayor o menor medida.

    Acabo de releer el artículo de Libertad Digital (corregidme si me equivoco pero me suena que Losantos tiene algo que ver con ese diario) y tienes razón Sparky que en cada párrafo salta de un tema a otro sin venir mucho a cuento ni profundizar en lo que han dicho, y además me ha dado la sensación de que pretenden colarnos que todos los videojuegos son iguales o que forzosamente vamos a mimetizar en la vida real lo que hemos visto/jugado en la pantalla, Simplismo puro y duro, vamos. A mi me encanta arrancar brazos y clavar espadas en los ojos de los cíclopes en el God of War y no por eso en la vida real me parece más normal la violencia.

  8. @ Sparky

    Mientras escribía y enviaba mi post no he podido ver tu última aportación y me parece muy interesante lo que mencionas. Aquí igual me gano tu antipatía, lo digo por una entrada en tu blog donde dejabas bien a las claras tu recelo hacia esta profesión, pero como licenciado en psicología a mi lo del Síndrome Post- Vacacional, así como el Síndrome de Peter Pan o el Síndrome de Ulises, me parecen completas estupideces inventadas por personas cuyo único afán parece ser darse notoriedad y medicalizar todo lo que nos sucede.

    En cuanto a lo que mencionas de la dopamina, no he leído mucho sobre el tema, pero creo recordar por lo que oí en la facultad, que la segregación de dopamina en el cerebro tiene que ver con los mecanismos de recompensa y placer: si algo te gusta, el cerebro libera dopamina, con lo que determinada actividad placentera tiende a verse reforzada. Pero claro está, este mecanismo no es único y exclusivo del Videojuego, Si te gusta leer, hacer deporte, ir de compras, hacer maquetas etc.. ese sistema dopaminérgico de recompensa y placer también se activará.

  9. Por supuesto que la literatura, el deporte, el shopping… pueden ser actividades que provoquen adicción en mayor o menor medida según la recompensa emocional que obtenga cada individuo. Y unas adicciones digamos que son más “aceptables socialmente” y otras peor vistas. Sobre todo porque, efectivamente, la palabra adicción tiene unas connotaciones bastante negativas casi siempre asociadas a sustancias o trastornos. Pero hablar de mitos sólo porque a uno no le pasa o a la gran mayoría de gente no le pasa, es como generalizar o cerrarse en banda. Al menos desde mi punto de vista. Otra cosa es que nos guste o no la idea.
    Ah. Y en otro orden de cosas: ¿Por qué nadie se rasga las vestiduras cuando alguien dice que es adicto a la literatura? Porque es, en primer lugar, una adicción socialmente aceptada donde el adicto es sólo un bicho raro. Y a excepción de los lectores de biblias, corán y demás que se escudan en “lo maté porque Dios me lo dijo”, no hay muchos que digan “lo maté porque así lo decía el protagonista de este libro”. Cosa que, desgraciadamente, sí han hecho otros con los videojuegos para escurrir el bulto. Y por culpa de un caradura, pagamos justos por pecadores. Lo que provoca que, no voy a decir adicción, sino la afición a los videojuegos no sea socialmente aceptada. Cosa que, como videojugadora me toca especialmente los cojonzuelos. Sin embargo, os aseguro que en mi caso es mucho peor cuando digo que juego a rol que cuando digo que juego a videojuegos.
    Y… mejor lo dejo aquí. Siento haberme desviado del tema. Sorry.

  10. @ Jordi

    Vaya, no sabía que fueras psicólogo. Lamento haber dudado de tu criterio. Admito que me he pasado de listo, pero comprende que son tantas las gilipolleces que sobre estos temas se han plasmado, negro sobre blanco, no sólo en los medios de comunicación, sino en informes redactados y publicados por autoridades e instituciones que tú y yo pagamos de nuestro bolsillo, que mi filtro tiene ya los agujeritos microscópicos.

    La posible inclusión de la “dependencia psicológica” en los manuales es algo que me alivia en parte. Debí imaginar que la cosa acabaría así: se admite que determinadas actividades pueden crear una suerte de dependencia o adicción, pero también que dicha dependencia puede estar enfocada (no sé si decirlo así) a cualquier actividad, y no necesariamente a los videojuegos o internet o a cualquier otra cosa relacionada con “pantallas de efecto hipnótico” (parafraseando al artículo del diario argentino; no sé qué pensarás de ese particular). De todos modos, ¿crées que la adicción psicológica se incluirá como enfermedad por sí misma o como síntoma de males mayores?

    me ha dado la sensación de que pretenden colarnos que todos los videojuegos son iguales o que forzosamente vamos a mimetizar en la vida real lo que hemos visto/jugado en la pantalla. Simplismo puro y duro.

    Ahí has dado en el clavo. Este tipo de artículos, informes o como queramos llamarlos me resultan tan ofensivos e irritantes porque desde un primer momento niegan no sólo el espíritu crítico del usuario de videojuegos, sino directamente su capacidad de distinguir ficción y realidad o incluso su condición de ser moral. Casi se nos niega la humanidad, con esta mierda, ¿me explico? Ésto además está, en mi opinión, íntimamente ligado a la idea extremadamente timorata de que los videojuegos deben necesariamente “transmitir valores”, o que los valores que transmiten o dejan de transmitir los videojuegos sean algo que deba quitarnos el sueño (ya escribí en mi blog sobre eso, por cierto: busca “videojuegos de buen rollito”, si tienes curiosidad). ¿Pues no teníamos todos un papá y una mamá (o al menos uno de ellos o una figura afín) para tales menesteres? ¿Qué va a ser lo próximo, tener que pedirle a mi Xbox que me dé besitos de buenas noches y a mi Gamecube que me cante nanas? Por favor.

    Repecto al empeño de algunas personas (compañeros tuyos muchos de ellos, me temo) de intentar convertir en patología o trauma casi cualquier contrariedad de la vida, por pequeña que sea, tengo una teoría, pero ya la explicaré en otro momento, si quieres. No quiero llevar el offtopic demasiado lejos.

    Sí, LD es uno de los manuales de la secta de la derechona española más rancia y encantada de conocerse, así como El País lo es de los retroprogres bobalicones paritarios de género, pero yo leo ambas publicaciones y en ambas se pueden encontrar artículos interesantes de vez en cuando.

    Y no te preocupes, no te has ganado mi antipatía por ser psicólogo, sino más bien al revés, anuque te parezca extraño.

  11. Por cierto, para todos, un enlace bastante interesante que el psicólogo Luis Muiño puso en su día en mi blog (sí, a veces me visita gente importante, aunque por accidente) y que creo que ofrece una perspectiva un poco distinta acerca de los “efectos beneficiosos, aunque marginales y accidentales” de los videojuegos y otras formas de expresión de la cultura popular actual:

    http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=724761

  12. @ Kundalah

    Yo no estaba negando la existencia de una adicción a los videojuegos sólo porque a mí y al resto de personas de mi entorno que los usan no les pase nada por ello, sino porque creo que, de existir dicha “adicción”, ésta no es por sí misma el verdadero problema, sino un síntoma más de un mal mayor. Por esto, intentar erradicar la adicción a los videojuegos por sí sola, sin atender a los problemas que la ocasionaron, es como darle a un enfermo que ha contraido una infección un antipiético para que no le suba la fiebre, en vez de un antibiótico para que las bacterias no se lo coman vivo.

  13. @ sparky

    La verdad es que disfruté leyendo tu entrada sobre tus desventuras con los psicólogos, no todos somos así (o intentamos no serlo) y creo que das en el clavo sobre algunas de nuestras deformaciones profesionales.

    Respecto a la adicción psicológica… pues no sé, habrá que ver como queda la cosa. Yo espero que si finalmente prospera se catalogue como una enfermedad con entidad propia, aunque no me guste la palabra “enfermedad”, si bien es cierto que dicha enfermedad podría ser secundaria a otros problemas. Por lo menos se tendrán unos criterios diagnósticos “objetivos” que deberán presentar los pacientes para poder ser encasillados en esa categoría aunque en mi opinión no debería valorarse esa adicción en abstracto, sino contextualizándola con la situación personal, social, laboral, etc de cada individuo para poder tener una visión lo más completa posible, lo contrario sería como recetar pastilas para los depresivos sin tener en cuenta la razón por la que han caído en una depresión, no se solucionaría nada.

    Aunque mucho me temo que aquí siempre habrá profesionales que cataloguen algo como una adicción según sus prejuicios, estereotipos y su visión particular sobre lo que es normal y lo que es anormal,
    porque como dice kundalah: ” hay adicciones digamos que son más “aceptables socialmente” y otras peor vistas.”

    Por cierto, estoy intrigdo por tu teoría sobre la patologización de la vida.

  14. Cuando se habla sobre adicción creo que es conveniente separar entre videojuegos online y videojuegos “tradicionales”.

    Con los videojuegos de toda la vida es extremadamente raro que se produzcan trastornos. El uso de un título determinado comienza a declinar con el tiempo, en lugar de aumentar (al contrario que en el caso de una droga), especialmente cuando se ha completado o se ha encontrado un obstáculo insuperable.

    La casi totalidad de los casos que he visto de adicción han estado relacionados con MMOs (especialmente MMORPGs). Para no repetir lo que dije en su momento, escribí toda una entrada sobre esta variedad de adicción, que quizá os resulte interesante si no la habéis visto antes:

    http://videojuegosysociedad.com/2007/09/28/adiccion-y-videojuegos-online/

    En resumen, es el resultado de una combinación de tres factores: los propios mecanismos del juego, la personalidad del usuario y sus circunstancias sociales. El problema aquí es hablar de adicción cuando ésta se encuentra íntimamente ligada (al menos en los MMORPGs) a la socialización con otros jugadores.

  15. Estoy releyendo cuidadosamente el articulo del diario la Nacion y retomando lo que dijo Sparky veo que el psicoanalista experto en adolecencia José Sahovaler dice que los videojuegos son adictivos no porque lo sean en su estructura interna sino por el hecho de poseer una pantalla, dado que la pantalla tiene un supuesto estado hipnotico, es entonces segun este psiquiatra la pantalla lo adictivo y no el videojuego en si, ahora bien, hay algun estudio que demuestre el caracter hipnotico de las pantallas? o es solo una suposicion prejuiciosa? No sera que es el contenido de la pantalla lo que atrae a las personas por tanto tiempo? Tal vez este psiquiatra no comprende el atractivo de un videojuego o de un programa de television y por eso echa mano a estas pseudo-teorias de dudoso fundamento… el desconcierto de este psiquiatra no es un hecho aislado muchos psicologos, filosofos e intelectuales se preguntan como es que la cultura popular y los videojuegos a la que alude Henry Jenkins y que tanto demonizan atraen a la gente, esa cultura popular a la que consideran un emergente de la malvada sociedad de consumo decadente y que solo les genera un mezcla de indignacion y horror.
    Otra declaracion del psiquiatra Sahovaler que me interpela especialmente en tanto modder es aquella segun la cual los videojuegos tienen un guion que suprime la creatividad del niño dado que deja de inventar sus propios guiones para comprar guiones ya estructurados que la malvada sociedad de consumo le entrega periodicamente en forma de mas y nuevos videojuegos, es demasiado obvia la critica que podria hacerse a este argumento con la clave del modding, ya que los mods, fan fictions y otros demuestran que los guiones estructurados no aplastan la creatividad como se deriva de este argumento, sino que por el contrario pueden incentivarla.
    La idea de que los videojuegos son productos de una sociedad de consumo que quedan obsoletos rapidamente obligando a comprar otros mejores dejando un vacio existencial es una teoria sobre la dinamica de la sociedad actual fuertemente arraigada en muchos intelectuales y academicos de la Argentina, teoria que por cierto el fenomenos como el modding ponen en entredicho…

  16. En cuanto a los otros articulos y el articulo de la Nacion en parte lo de siempre, los videojuegos nos otorgan ciertas ventajas cognitivas a riesgo de volvernos sedentarios y violentos, pero lo que estos cientificos (incluido el benevolente Henry Jenkins) parecen dejar de lado y que aparece de manifiesto en los mods, fan fictions, fan art, editores y otros que los videojugadores suelen realizar sobre sus juegos predilectos es que no vamos a los videojuegos a mejorar nuestras capacidades cognitivas sino a disfrutar de un producto cultural que nos permite explorar nuevos horizontes, nuevas formas de pensar.
    Se pone enfasis en las potencialidades educativas de los videojuegos y no en sus potencialidades creadoras.

  17. El problema que veo es que mientras nosotros estamos comparando los videojuegos con el cine o la literatura, estos profesionales establecen la comparación con el juguete. Es cierto que jugar con juguetes tradicionales ofrece más posibilidades narrativas (delimitadas sólo por la imaginación del niño), pero el videojuego, como ha indicado Augusto, no tiene por qué ser un factor que reduzca la creatividad, sino que puede potenciarla (caso de los fan fictions, por ejemplo). La acusación de que los videojuegos con guión fijo pueden arruinar la creatividad del niño (por el hecho de que no puede controlar la trama ni crear su propia narrativa) se podría hacer a la literatura o el cine infantil con más argumentos, pero a estos medios se los situa en otra esfera por parte de estos profesionales.

  18. Es impresionante el nivel de desinformacion que existe sobre los videojuegos… World of Warcraft es un MMORPG y no un juego de estrategia!! Sigo preguntando… hay algun fundamento serio que sostenga la hipotesis del efecto hipnotico de la pantalla?

  19. Augusto, lo más probable es que contemplaran la típica imagen del niño o adulto contemplando embobado a la tele y se quedaran en ese punto. ¡Cuán fácil es cagar por la boca diarrea consparanoica! ¡La Malvada Pantalla tiene un agente especial que vive ahí dentro y nos hipnotiza para que quedemos pegaditos y compremos religiosamente sus productos! ¡Boicot a la Malvada Pantalla!

  20. Es interesante esta teoria ya que si se le presta atencion esta diciendo que lo adictivo no son los videojuegos sino la pantalla con su indemostrado “efecto hipnotico”
    La idea que la pantalla nos mantiene pasivos, estupidos y que nos esclaviza obligandonos a comprar mas y nuevos productos es una idea muy arraigada en los intelectuales de Argentina a la hora de analizar la llamada “TV-basura” un buen ejemplo de ello es el filosofo argentino Jose Plablo Feinmann, tengo un enlace en que critica duramente entre otras cosas a los blogs, pero no se si postearlo es muy ofensivo…

  21. no me digas ,¿ los blogs también nos estupidizan y nos vuelven seres pasivos e hiperconsumistas?

  22. Lo del efecto hipnótico de la pantalla me lo podría haber creído hace unas cuantas décadas, cuando la televisión era algo novedoso. Pero hoy día con lo saturados que estamos de imágenes… dificilmente. Solo con poner unos dibujos animados a un niño y luego un drama histórico y veríamos claro como cambia el supuesto efecto hipnótico con una cosa y con la otra, teniendo la misma pantalla.

    Pasa el enlace cuando puedas Augusto, al fin y al cabo este es un blog de controversias sobre nuevas tecnologías.

  23. Jordi, yo he obtenido más criterio leyendo blogs de toda clase. Debo ser la excepción, como casi todos los internautas, y me he salvado de la maligna amenaza que propone un ¿filósofo? Más amenaza es tener un nombre y aprovecharlo para soltar paridas dichas al azar.

  24. McManus creo que Jordi hablo en tono ironico…
    Aca les dejo el link del que les hablaba, es un video en el que se muestra a Feinmann denostando a los Blogs, es muy agresivo y puede herir suceptibilidades…

  25. No estoy de acuerdo con lo que dice, pero tampoco me molesta mucho en el sentido de que no pretende imponer su opinión para influenciar en una legislación restrictiva o algo parecido (aunque imagino que sí influirá en la opinión pública).

    Lo que ha de tener en cuenta es que esas personas que tienen un blog, posiblemente antes no se sentían motivadas para escribir, pero ahora lo hacen gracias a esta nueva posibilidad, y la mejor manera de mejorar el estilo (además de leer, algo a lo que los blog también invitan) es escribiendo.

    Coincido con McManus, y puedo afirmar que algunos blogs me han aportado más que determinadas clases en la universidad. Es cuestión de saber escoger, como todo.

  26. Las declaraciones que hace Jose Pablo Feinmann sobre los blogs no ceo que vayan en contr de la idea de Blog en sí, sino la facilidad con la que cualquiera puede tener el suyo. Y es cierto que algunos dejan bastane que desear sobre todo en cuanto a ortografía, pero en esos casos es tan fácil como dejar de leerlos.

    Y sí, iba con ironía mi último post. a mí también me parecen mucho más interesantes ciertos blogs que la mayoría de la prensa escrita, constreñida casi siempre por criterios empresariales.

  27. Es muy sencillo, el dejar hablar a la mayoría tiene sus pros y sus contras. Sí, a la vez que hay gente muy buena como Tones, Daniel Jiménez o muchos otros -por ejemplo, en fútbol prefiero varios blogs antes que el Marca-, por otra parte tenemos a muchos usuarios del Fotolog, Tuenti, etcétera… como tantas otras cosas en Internet. Habría que enseñar a elegir y discernir contenidos, además de entrenar en estos menesteres al sentido común, pero es más fácil despotricar y decir que lo nuevo es una aberración humana.

    En resumen:
    Sopesar los pros y las contras de los nuevos inventos: requiere un considerable tiempo de estudio y puede que hasta haya que cambiar los propios conceptos del mundo.

    Despotricar contra los nuevos inventos: es gratuito, rápido y sencillo. Sólo tienes que juntar una serie de palabras adecuadas a tal efecto.

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