God Hand es el nuevo Final Fight

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Encontré una interesante crítica del videojuego God Hand en el blog Token Minorities. Su premisa: ¿podría toda la exageración aparecida en este título ser una crítica velada al sinsentido e insensibilidad de los Final Fights y otros juegos de pelea de la Vieja Escuela? A continuación les dejo con la traducción del artículo.

God Hand es el nuevo Final Fight

Pat Miller

Para quienes no lo conozcan: God Hand. El anuncio lo dice todo.

Conseguí mi copia de God Hand tras una recomendación en los foros de Select Button, donde la gente lo aclamó de forma abrumadora como uno de los mejores juegos de PS2. Mis gustos no siempre se alinean con los de muchos de sus miembros, pero suelen proveer sugerencias interesantes, cuanto menos. Y para que quede claro; si esto fuera un análisis del juego, estaría hablando de cómo God Hand se encuentra entre mis cinco títulos favoritos de PS2, sin lugar a dudas. Pero como no lo es, no lo voy a hacer. Prefiero hablar de las cosas sobre las que me gusta hablar (…).

God Hand es el Final Fight de la generación de videojuegos 3D (…). God Hand transmite esa sensación a los usuarios de de PS2. Final Fight tiene a Poison, un personaje originalmente femenino que Capcom USA redefinió como un transexual que había pasado de varón a mujer tras una operación porque creían que golpear a transexuales era más apto “para toda la familia” que golpear a mujeres. God Hand tiene los exageradamente gays Mr. Gold and Mr. Silver, la técnica de azotar [en el trasero] que sólo puede emplearse contra enemigos femeninos, un Elvis latino gordo como jefe principal, una lucha contra un jefe que comienza [con la frase] “¡la única puta que necesita entrenamiento aquí eres !, y un personaje femenino no combatiente que, tras ser rescatada de la tortura de los enemigos, te dice: “Me estuvieron azotando una y otra vez… pero entonces sucedió lo más extraño. ¡Comenzó a gustarme!”.

Cuando Final Fight estaba en su apogeo nadie prestaba atención a los videojuegos, excepto para decir que Mortal Kombat y Doom estaban enseñando a los niños cosas que probablemente no deberían aprender. Ahora, en fin, algunas personas prestan atención a los videojuegos, aunque excepto por controversias como la frase de GTA  “Mata a los Haitianos”, no muchos van a prestar atención a cosas como género, raza y sexualidad en los videojuegos habituales. De modo que imagino que el mensaje bromista de God Hand se ha perdido para muchos videojugadores; los niños de la generación post-16-bit probablemente sólo pensarán que es disparatado y excéntrico, y quizá les guste el hecho de que te deje azotar a las mujeres. Los adultos pre-16-bit, juzgando las reacciones de Select Button, lo apreciarán como un juego que les devuelve al “destrozar-coches” y el sinsentido de “me importa una mierda” de los Final Fight, Streets of Rage y nuestra infancia. Imagino que si alguno de los estudiantes más críticos de los videojuegos ha jugado a God Hand, sin embargo, se habrá quedado perplejo, como me ocurrió a mí. De alguna manera, el juego nos da un protagonista con la misma profundidad emocional de un chico adolescente mirando la jungla de cristal, un reparto de personajes femeninos ligeros de ropa (excepto por la compañera del protagonista, aunque se pueden desbloquear imágenes donde posa de forma insinuante conforme avanzas en el juego), y por amor de Dios, la técnica de azotar en el trasero, y sin apenas suscitar una reacción de indignación, al menos no en mi caso, y yo fui quien se ofendió con Farenheit (Indigo Prophecy), de modo que claramente algo está pasando (…).

God Hand se toma completamente en serio mientras se ríe en tu cara, porque piensas que es un juego increíble. “Se toma completamente en serio” en el sentido de que es consistente a nivel interno, y aunque es estúpido de sobra, no utiliza un humor donde lance guiños a la audiencia. Aunque los personajes son estrafalarios, también tienen bastante profundidad y atractivo; el demonio Elvis latino gordo no es sólo un demonio Elvis latino gordo, se trata de un personaje genuinamente interesante con una variedad de emociones. Igual que ocurre con la demonio dominatrix, e incluso algunos de los personajes más secundarios. De hecho, probablemente el único que no tiene mucha personalidad es Gene, el protagonista. Esto se debe a que su respuesta a prácticamente cada situación puede ser parafraseada como “¿Ah si? ¡Te voy a inflar a palos!” (inténtalo reproducir cuando estés jugando -te sorprenderá lo bien que funciona).

No pienso que esto sea coincidencia. Creo que dice algo sobre nosotros, como la clase de gente que disfrutaba y se acostumbró a jugar a juegos como Final Fight, donde nos gastábamos moneda tras moneda en la máquina mientras gritábamos “¿Ah si? ¡Te voy a inflar a palos!” cada vez que nos enfrentábamos a un jefe y golpeábamos a stripper punkies transexuales durante todo el día y nos importaba una mierda. God Hand se ríe de ti porque te encanta, porque ha transformado todas las imágenes sexistas y racistas de nuestros juegos de antaño en diálogo como Dios manda y todavía no te has dado cuenta. Nos trae de vuelta la Vieja Escuela, completa con todo lo que había de problemático sobre la Vieja Escuela, y por tanto considero que quizá la inclusión de Cosas Descaradamente Ofensivas es tan pronunciada y exagerada que realmente nos quiere transmitir un mensaje, un mensaje sobre el que debemos reflexionar, y no mera estupidez sensacionalista y gratuita. Quizá haya conseguido que algunas personas valoren los juegos que jugaban cuando eran jóvenes y qué aprendieron de ellos. Es un desastre, pero está más cerca de la línea de Chapelle’s Show (provocador y posiblemente educativo) que Farenheit (que es básicamente ignorante) o Border Patrol (que es un desastre de forma intencionada).

Aquí termina el artículo.

¿Qué opinan? ¿Es posible que God Hand sea una reflexión sobre el sinsentido e insensibilidad de los juegos de pelea de la Vieja Escuela, y también quizá, sobre nosotros mismos?

Aunque todo depende del contexto (algo que menciona el autor en una de las partes que no he traducido de su artículo), yo opino que sí. Al menos en mi caso, Mr. Gold y Mr. Silver me hicieron pensar en los años de Vendetta. Concretamente una escena que comentó Dricas en el retro-análisis de esta recreativa y que a muchos nos será familiar:

[Cuando aparecían los homosexuales] era momento de gran regocijo en el cual los allí presentes gritábamos cual hooligans exaltados “¡¡¡Los maricas, los maricas; que vienen los maricas!!!“. Ahora cuando pienso en aquella estampa me da vergüenza ajena, pero por aquel entonces… me parecía de lo más normal… cosas de la edad, imagino.

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Me da vergüenza ahora reconocerlo, pero en mi caso tampoco fue diferente. Quizá por ello creo que la crítica de Miller es acertada, pero me gustaría conocer otras perspectivas.

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7 comentarios

  1. Lei mal o este articulo esta diciendo que los videojuegos nos hacen insensibles? No habiamos dado por superada esta polemica? Yo creo que una cosa es jugar un videojuego y otra cosa muy distinta es lo que uno haga en la realidad, uno no tiene porque tener efectos en lo otro.
    Yo he jugado a muchos juegos al estilo Final Fight y la verdad estaba mas interesado en la historia, los diferentes tipos de enemigos, los escenarios y finalmente los protagonistas, capitulo aparte para los jefes finales que eran lo mas interesante del juego y lo que me incentivaba a seguir, contra lo que se podria creer no habia una cuestion de insensibilidad ahi, sino mas bien todo lo contrario, yo ponia mucha atencion a todo lo que me ofrecian esos juegos…

  2. No has leído mal Augusto, es que quizá yo no me he expresado demasiado bien. Lo que quería decir es que algunos juegos son insensibles hacia ciertos temas (Vendetta con respecto a la homosexualidad por ejemplo), pero por supuesto eso no significa que el juego te vaya a hacer insensible por jugarlo.
    La historia revisionista del Holocausto es insensible al sufrimiento de los judíos, pero no por leerla uno va a volverse insensible tampoco.

    El hecho de que yo reaccionara como Dricas cuando aparecían los homosexuales en Vendetta era difícilmente culpa del videojuego (aunque tampoco ayudaba) sino del clima social que había en España en ese momento y la escasa o nula tolerancia a la homosexualidad. Hoy día mi reacción sería distinta, prueba de que estas cosas no tienen efectos a largo plazo y que la educación en tolerancia es a fin de cuentas lo que realmente importa.

    Por otra parte, que aparezcan este tipo de elementos en algún título no quita que dejen de ser grandes juegos. De hecho, muchas obras literarias, cinematográficas y hasta filosóficas que hoy consideramos pilares de la civilización occidental contienen elementos que hoy día podrían clasificarse de sexistas, racistas u homófobos, y no por ello pierden valor. Podemos admirar (y disfrutar) de una obra en su conjunto y al mismo tiempo reflexionar sobre los aspectos que sean potencialmente problemáticos.

  3. No se si God Hand será una reflexión sobre los videojuegos de antaño o sobre nuestra sociedad misma. Pero, desde mi punto de vista personal,como siempre…creo que mientras cumpla su función y divierta al jugador…podrá pecar de los aspectos más xenofobos,machistas, homofobos y todo lo que quiera, sin mayor mal o intención que una risa fácil. Porque, por muy mal que esté, todos han contado alguna vez chistes racistas y sexistas,y no por ello tenemos que serlo. Simplemente, resulta ingenioso cómo son estos, y puede pasar exactamente lo mismo con este juego.

    Ahora, eso sí. Lo que creo es, que no es un juego destinado a todas las edades, porque este tipo de humor, es para gente adulta, o al menos, mayor de edad. Porque en una mente aun por formar, puede llevar,como cualquier pelicula, chiste,libro, a una idea equivocada y mala sobre, en este caso, los gays y las mujeres. Para que un niño jugara esto, deberían educarle sin prejuicios. Por desgracia, muchos padres tampoco tienen mentalidad para jugar a esto sin comportarse como energúmenos….

  4. La insensibilidad ante temas como la homosexualidad es un problema si y solo si intenta hacer un analisis profundo de la cuestion, si intenta mostrar la escencia de la homosexualidad, pero juegos como Vendetta no buscan eso, solo te presenta un enemigo homosexual que te viola en vez de golpearte, es un toque de originalidad bastante estrafalario desde ya, al igual que el uso de los garrotes que a diferencia de otros juegos de este tipo, estampaban a algunos enemigos contra la pared, lo que era muy divertido.
    En cambio si tenemos a algun profesional que intenta analizar la homosexualidad y resulta que cae en estereotipos hay un problema, presisamente son esta clase de de analisis que derivan en prejuicios indemostrables los que se han realizado sobre la cultura televisiva o los videojuegos.

  5. @Felwyn

    Efectivamente, lo importante es que los juegos estén correctamente etiquetados para el público al que van dirigido y que se eduque a los niños en estos temas. El problema es que hay mucha gente que cree que es responsabilidad de los videojuegos educarnos.

    @Augusto

    Desde luego. El ejemplo que puse fue extremo porque quería transmitir una idea, pero no cabe dudad de que una obra de ficción (en este caso un videojuego) no tiene la misma responsabilidad social que un trabajo histórico. El videojuego te presenta estos elementos pero no te intenta convencer de nada. El historiador, en cambio, elabora un argumento con el que convencerte de que lo que dice es cierto y que deberías aceptarlo como real.

    Además, en el caso de Vendetta, hasta el homófobo más reaccionario sabe que la representación de los homosexuales en el juego no es ni remotamente real. Es la exageración la que produce el humor, y por eso nos reímos. Si pensáramos que la representación de Vendetta es fiel a la realidad, no produciría un efecto cómico. Sigue siendo insensible con respecto al tema, pero por supuesto no tiene ni punto de comparación con un estudio que te hiciera creer que ése es el comportamiento normal de los homosexuales. El videojuego no intenta educarnos en un tema, el estudio sí.

  6. Jeje.
    Recuerdo este juego, uno de los juegos mas estupidos que he jugado, pero a la vez eso lo hace unico, es decir un chihuahua venenoso? XDXD.
    Es claramente una parodia y no se puede tomar tan enserio! es solo un chiste; que aclaro vale mucho la pena jugar si tienes una mente abierta y no te ofendes facilmente ya que es muy divertido, y a pesar de todo eso es lo mas importante en un juego.

    …Poison chihuahua 😄

  7. Realmente esa discusión sobre si los videojuegos nos hacen insensibles o no, es una tontería, ya que realmente nos muestran ciertas situaciones como son aunque con historias ficticias (por supuesto) un ejemplo serie un FPS de la segunda guerra mundial.

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