Regresando en enero

Estimados lectores,

Me complace anunciarles que Videojuegos y Sociedad volverá a publicar artículos comenzando el próximo enero. Debido a mi actual carga de trabajo, sin embargo, la publicación será irregular. El objetivo a partir de ahora consistirá en escribir un artículo extenso cada mes, con quizá una entrada de menor tamaño entre uno y otro. Remarco que será el objetivo, por lo que en ocasiones es posible que no pueda alcanzarlo.

Debido a la irregularidad de los próximos artículos, he añadido varias opciones para que sea más fácil suscribirse al blog y recibir las nuevas entradas ya sea por correo electrónico o mediante otro programa. A continuación indicaré cuales son:

  • En la columna izquierda, la última sección contiene un botón con el que podrán suscribirse por correo electrónico.
  • En la columna derecha quizá hayan comprobado que bajo la sección de archivos he añadido Twitter. En esta plataforma publicaré un enlace con cada nueva entrada que escriba. También enviaré enlaces sobre otros temas de interés que por razones de tiempo no me será posible discutir en el blog. Finalmente, dado que también se trata de mi cuenta personal de Twitter, mensajes sobre asuntos personales aparecerán en inglés mientras que los relacionados con el blog lo harán en español, de forma que no haya confusión.
  • En la columna derecha, inmediatamente encima de Twitter, también encontrarán una opción para conectar con la página de Videojuegos y Sociedad en Facebook. Hacerse admirador proporcionará acceso al sitio, donde podrán hallar contenido extra que no se publicará en el blog. Lo más importante, sin embargo, es que todo aquel que participe podrá subir sus propios enlaces, crear temas de discusión y sugerir ideas para futuros artículos. No me ha sido posible crear una caja como es debido ya que el código de wordpress.com no lo permite, pero el enlace que aparece, aunque poco vistoso, funciona correctamente.

Además de las opciones anteriores, viendo la popularidad que han alcanzado mis artículos sobre el universo Megaten en otras páginas, he creado dos etiquetas más: Persona y Shin Megami Tensei, aunque la segunda engloba las entradas de la primera. En este sentido, he de anunciar que el primer artículo publicado en enero tratará sobre la religión védica y el canibalismo aparecidos en Digital Devil Saga 1 y 2, pertenecientes a este universo.

Finalmente, también he añadido una opción para valorar los comentarios de los lectores. Aquellos que cuenten con el mayor número de votos aparecerán en la columna izquierda bajo la sección “comentarios más valorados”. Para mostrarlos será necesario pulsar sobre la palabra “comments”.

Antes de despedirme, quería mencionar algunos temas sobre los que me gustaría oír su opinión hasta entonces.

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Manifestaciones en Alemania (actualizado)

Las noticias que me llegan con respecto a la manifestación en Alemania son algo confusas debido a la barrera del idioma, de modo que algunos detalles que ofreceré aquí podrían ser erróneos.

La prohibición y censura de videojuegos no son ni mucho menos algo extraño en Alemania. Sin embargo, la decisión por parte del gobierno de prohibir la exhibición pública de Counter Strike, así como la también posible prohibición de todos los videojuegos violentos, parecen haber sido la gota que colma el vaso. Las protestas de los aficionados terminaron en una manifestación que reunió a unas 400 personas, como se puede observar en el siguiente vídeo:

Tres manifestaciones más están previstas en Cologne, Karlsruhe y Berlin para el 25 de julio.

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El tiroteo de Winnenden, los videojuegos y la incomprensión

Hace unos días Tim Kretschmer, un joven de 17 años, asesinó a tiros a 15 personas en una escuela de Winnenden antes de quitarse la vida. Poco se sabe de las circunstancias personales del asesino o de sus motivaciones, pero algunos detalles ya se han comenzado a discutir: Kretschmer, como miles de jóvenes alemanes, jugaba a Counter Strike.

Existían datos más relevantes para explicar lo sucedido, como el hecho de que el padre de Kretschmer fuera miembro de un club de tiro, poseyera 15 armas de fuego en casa y educara a su hijo en su uso. Quienes conocían al joven también declaraban que, como su padre, éste era aficionado al tiro y a las armas de fuego.

Con todos estos datos, pensaba que la afición de Kretschmer por Counter Strike sería interpretada como una vertiente virtual de su afición general por armas. Iluso.

El día posterior a la masacre, Gamepolitics publicó una noticia donde informaba que el ministro de interior Bávaro Joachim Herrmann quería imponer (o renovar, según el texto) una prohibición sobre los “juegos asesinos”, que posiblemente hacía referencia a los títulos de disparo en primera persona. En la misma línea, Hans-Dieter Schwind, presidente de la Fundación Alemana contra el Crimen, pidió la prohibición de todos los videojuegos violentos.

Parece mentira que sólo un día después de los hechos, y con un conocimiento extremadamente limitado de las motivaciones y circunstancias que llevaron a  Kretschmer a cometer la masacre, ya veamos a políticos y líderes institucionales rentabilizando las muertes para impulsar sus agendas políticas o personales. Un nuevo ejemplo de pánico moral.

Quizá también haya quien piense que defender a los videojuegos es lo último que nos debería importar cuando tenemos 16 muertos sobre la mesa, pero no es tan sencillo. Como he dicho en otras ocasiones, la obsesión de las autoridades por criminalizar a los videojuegos es peligrosa porque desvía la atención de los verdaderos problemas que causan este tipo de tragedias. Mientras la prohibición de los videojuegos continúe en la ecuación, las medidas adoptadas sólo servirán para que los políticos se auto-congratulen de lo duro que han trabajado sin que hayan hecho realmente nada por solucionar el asunto, salvo recortar más las libertades de los ciudadanos.

La combinación entre un trastorno mental y el fácil acceso a armas de fuego constituye el factor clave que suele determinar este tipo de sucesos. Ahora bien, no explica por qué los tiroteos de estos jóvenes ocurren generalmente en las escuelas u otras instituciones educativas. ¿Por qué la escuela? ¿No habría sido más fácil matar a sus más allegados si sólo era matar por matar? Quizá aquí tengamos que remitirnos a unas declaraciones que también han aparecido en las noticias pero a las que se les ha prestado menos importancia: Kretschmer escribió una nota a sus padres donde afirmaba que no podía soportar más el sufrimiento. Una de sus amigas declaró que otros estudiantes se burlaban de él y que los profesores le ignoraban.

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Proyecto de Ley para la Regulación de Videojuegos en Chile

Cristian Mancilla Mardel, autor del blog Ludología Chilensis, nos explica en qué consiste el proyecto de ley y refuta las falsas premisas en las que éste se basa. Pueden leer sus artículos siguiendo este enlace.

Desde Videojuegos y Sociedad quiero declarar mi apoyo a Ludología Chilensis en su oposición a este proyecto de ley.

Nota: el texto de la proposición de ley ha sido archivado en la sección de Documentación. Consigue una copia aquí.

La pérdida de la autoridad moral: el caso Blagojevich (2 de 3)

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Rod Blagojevich, gobernador del Estado de Illinois, fue en 2005 el promotor de una legislación para regular la venta de videojuegos violentos. Dicha legislación fue declarada inconstitucional por el juez Matthew Kennelly, a pesar de que el conocido psicólogo Craig Anderson testificara a su favor. El juez declaró en su veredicto:

Los videojuegos son una de las expresiones artísticas más novedosas y populares. Se parecen mucho a las películas y series de televisión al narrar historias a través de imágenes, texto y sonido, pero también se asemejan a populares libros, como los de la serie Elige tu Propia Aventura, que permiten a los lectores tomar decisiones sobre cómo se desarrollarán la trama y los personajes. Los videojuegos se diseñan generalmente para entretener a los jugadores y espectadores, pero también pueden informar y defender ciertos puntos de vista. Se consideran, por tanto, expresión protegida bajo la Primera Enmienda.

El fallo costó al Estado de Illinois alrededor de un millón de dólares: medio millón para pagar al equipo de abogados del gobernador y otro medio millón para cubrir los gastos de la  industria del videojuego, ganadora del caso.

Teniendo en cuenta que anteriormente similares propuestas de ley habían encontrado el mismo fin, cabe preguntarse cuál era el verdadero objetivo de Blagojevich. Todo parece apuntar a que pretendía promover su imagen como defensor de los valores morales, a costa del dinero de los contribuyentes. El senador John Cullerton, del mismo partido que Blagojevich (demócrata), se dio cuenta de esta estrategia y afirmó:

Estoy muy decepcionado con el hecho de que el Estado de Illinois tenga que pagar los costes legales de lo que era claramente una ley inconstitucional desde el principio (…). Esto no tiene nada que ver con la ley. Tiene que ver con las encuestas y conferencias de prensa.

Que un gobernador gaste un millón de dólares del Estado para propulsar su imagen y carrera política es sin duda detestable, pero todavía se puede argumentar que quizá Blagojevich apoyó sinceramente el objetivo de esta legislación. Hechos recientes, sin embargo, parecen apoyar la tesis de que el gobernador distaba mucho de ser un guardián de la moralidad.

Hace tres días, el 9 de diciembre de 2008, Blagojevich fue arrestado por corrupción. Cuando Barack Obama abandonó su puesto de senador para convertirse en presidente electo, dejó una plaza libre en senado de Illinois. Su futuro sucesor habría de ser designado por el gobernador, pero  Blagojevich decidió que podría vender el puesto a quien más dinero le ofreciera, una maniobra claramente ilegal. Todo esto pudo descubrirse porque el mismo juez que declaró inconstitucional su ley anti-videojuegos, Matthew Kennelly, autorizó al FBI la colocación de dispositivos de grabación en su casa y oficina que han aportado las pruebas para el juicio que se avecina. Una de las cintas revela el peculiar lenguaje del gobernador, sorprendente viniendo de alguien que promovió la retirada de los anuncios de Grand Theft Auto del transporte público en 2004. Presento el texto primero en inglés porque es difícil de traducir:

I’ve got this thing and it’s fucking golden, and, uh, uh, I’m just not giving it up for fuckin’ nothing. I’m not gonna do it. And, and I can always use it. I can parachute me there.

Ahora mi traducción aproximada:

Tengo esta cosa [refiriéndose al puesto vacante del senado] y es jodidamente buena, y, uh, uh, no la voy a dar por una puta mierda. No lo voy a hacer. Y, y siempre puedo utilizarla. Me puede servir de paracaídas.

La investigación continúa su curso, aunque las pruebas hasta este momento parecen contundentes. Ello nos lleva a dudar de la sinceridad con la que el gobernador defendió una ley que probablemente sabía desde el principio que iba a fracasar, y pone en evidencia, de nuevo, la hipocresía de quienes a menudo dicen defender la censura para proteger a la sociedad.

La caída de un símbolo

La ley para la regulación de videojuegos de Nueva York

Como residente del Estado de Nueva York, he seguido con bastante interés el desarrollo de esta ley. Promovida tanto por demócratas como republicanos, ha sido finalmente firmada por el gobernador David Paterson y será efectiva para el 18 de noviembre, salvo que la industria u otro grupo decidan llevarla a los tribunales.

La ley establecerá tres medidas para regular el sector:

  1. Los videojuegos vendidos en los comercios deberán mostrar una etiqueta con la clasificación por edades (es decir, el sistema ESRB). La ley no se aplica a la distribución y venta por internet.
  2. Las consolas producidas a partir de 2010 deberán contar con controles parentales (quedan excluidos ordenadores y consolas portátiles).
  3. Se encargará un estudio para determinar la efectividad del código ESRB, la relación entre violencia en los videojuegos y violencia juvenil, y finalmente la posibilidad de crear un programa para advertir a padres y profesores.

Como habréis podido comprobar, esta legislación no sirve para absolutamente nada. Todos los videojuegos que hay en el mercado estadounidense ya muestran la clasificación otorgada por la ESRB, todas las consolas de última generación ya poseen controles parentales, y los estudios sobre violencia y videojuegos nunca llegan a probar nada, como ocurrió con el Informe Byron. Esta ley sólo podría afectar a los comercios que venden juegos antiguos (anteriores a 1994) o independientes de la industria. Sin embargo, teniendo en cuenta que tanto unos como otros suelen venderse principalmente por internet, esta legislación apenas les alcanza.

La ley para la regulación de videojuegos de Nueva York es sólo un gesto demagógico por parte de la clase política para hacer creer a la opinión pública que está haciendo algo para combatir la violencia en las calles. Se trata de un gasto inútil del dinero de los contribuyentes, que estaría mejor invertido en las escuelas públicas. Pero claro, soluciones inútiles para problemas inexistentes han de tener prioridad, y todo esto se hace más vergonzoso aún cuando uno se entera de que ambos partidos aprobaron la medida por un aplastante 137-1 en la asamblea y un 61-1 en el senado. No es de extrañar que grupos como Americans for Tax Reform (Americanos por la reforma de impuestos) se hayan opuesto a la medida. Aunque no estoy de acuerdo con su ideología, es de agradecer que alguien se haya molestado en destapar toda esta idiotez, porque la industria parece que no se opondrá a esta ley. Aunque es comprensible, ya que realmente no cambia nada.

El texto de la ley de Nueva York está disponible para descarga en la sección de Documentación.